Con un poco de frío y un poco de hambre

8:50



Fui al supermercado con Mateo. Es más fácil de dirigir que Eli, además así pasamos un tiempo a solas y conversamos de la vida. Fui a comprar LO NECESARIO. Lista en mano, ni un sol más ni un sol menos #ahorroesprogreso

Pasamos por el pasillo de los dulces y Mateo se paró como un hongo porque quería una bolsa de jelly beans. Mamá, me llevo estos, me dijo. Le dije amablemente que no podíamos llevarlo porque mami había venido con un presupuesto para ciertas cosas. Y ahí empezó la pelea.

 Mateo no es de hacerme berrinches pero últimamente se enterca con muchas cosas. Defiende su “punto de vista” hasta que ya no hay salida.

Le expliqué más de 10 veces que no tenía dinero. Mamá, saca del banco, me decía. Mamá, paga con tu tarjeta roja, me repetía. Sus llantos se aproximaban. No se quería mover. La gente comenzaba a verme. No iba a ceder. Si cedes ahora, Luz, te friegas, me repetía en la cabeza.

Avancé y Mateo avanzó por temor a quedarse solo. Con el rabito del ojo lo miraba y él me seguía con cara muy larga y entre dientes se escuchaba: eres muy cruel.

Terminé de comprar y agarro unos sparkies de la caja. Estos son más baratos, mamá, ¿puedo?, me pidió. Le dije NO otra vez. Me miró entre sorprendido y dolido. Soltó la bolsa y se le salieron las lágrimas. La cajera me miraba con cara de “usted es una maldita”. Comencé a sudar frío. Pagué, recogí las cosas y nos fuimos en casa. Mateo estaba muy dolido. Me dolía a mi también, pero sentí que hacia lo correcto. El amor duele - como dijo Mateo.

Paré en el camino y le dije: Hijo, sé que es difícil para ti entender, pero no siempre tendremos lo que queremos. Y está bien. Habrá muchas veces que se te negarán las cosas y te frustrarás. Mamá no siempre tendrá el dinero para comprar todo lo que quieres. Por el momento no lo entiendes pero sé que comprenderás con el tiempo.

Llegó a casa ceñudo y triste. Le conté a #PapáCaco todo y me dijo PORQUÉ HICE ESO CON SU CACHORRO. PORQUÉ NO LE COMPRÉ EL SPARKIE AUNQUE SEA. Le expliqué que NO siempre se puede dar todo, tengas o no. 


El corazón se te ilumina con la sonrisa de tu hijo cuando le das algo y ves en sus ojos la ilusión. Es el sueño de todo padre. Lo difícil es verlo ceñudo y triste cuando lo corriges. Eso para mí es criar. No solo es hacerlos felices sino volverlos conscientes que el mundo no gira a su alrededor. Criar para mí es darles un poco de frío y un poco de hambre… así duela.

Besos,
Mamá Luz


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