¿Ser mamá bloguera?

8:27



Ni de chiste, me dijeron una vez.

Comencé este “proyecto” vivencial porque quería dejar a mis hijos una bitácora de todo lo vivido como mamá, mujer, persona, etc. Contaría nuestra vida pero contaría sobre todo mi vida como su mamá. En ese entonces (hace como 2 años y medio) las mamás blogueras en nuestro país eran contadas con los dedos de la mano y no había mayor difusión.

Nadie en mi familia entendía, ni tampoco mis amigos. ¿Qué vas a conseguir con eso?, me decían. No esperaba conseguir nada material. Nunca he hecho cosas para conseguir cosas materiales. Creo que el trabajo se compensa con el tiempo. Primero tengo que luchar por lo que quiero. Así lo hice cuando decidí estudiar traducción y así lo hice al iniciar un blog.

Tenía miedo de que nadie lo leyera. Incluso pensé que ni mi familia me leería. A las justas mi esposo. Tal vez mis hermanos. Pero mi necesidad de dejarle esto a mi hijo era más grande. Salir por una ventana de luz era todo lo que quería. Y finalmente se dio.

A través de este blog, llegué a más mamás blogueras. Conocerlas para mí era demasiado surreal. Pero rápidamente me hice “patas” con ellas. Y se volvieron mis compinches. Mis primeras mamigas. Y sin pensarlo demasiado, nos aventuramos a crear una comunidad de mamás (y papás) blogueros que crean en lo mismo que nosotras: la unión en la maternidad y/o la paternidad hacen la fuerza.

Todas teníamos historias completamente diferentes. Todas tenías conceptos de crianza diversos. Pero todas estábamos de acuerdo en algo: vamos a unir, vamos a integrar, vamos a hacer algo de calidad. Queríamos que el usuario final se siente tranquilo. Queríamos que nadie se juzgue. No queríamos que la maternidad sea más pesada. Sonará algo medio infantil pero queremos un mundo mejor.

Nos atrevimos a que el proyecto salga mal y nos reviente en la cara. Hubo quienes nos cerraron la puerta pero hubo muchísimas personas que nos abrieron nuevos caminos. No siempre es color de rosa (como nuestros colores), porque hubo momentos muy difíciles. MUCHAS cosas que la gente ni se imagina. MUCHAS cosas que tuvimos que hacer para empujar el carro. MUCHAS cosas que hemos tenido que “aguantar”.

Entre “muertos y heridos” hemos sacado este proyecto en el que creemos tanto. Y todos los días nos retamos a ser mejores. Estamos felices con los resultados. Y hoy, estamos a puertas de asistir a una gala porque somos finalistas de los premios Creatividad Empresarial de la UPC. ¡Es irreal! Aun veo el recorte del periódico que nos anunciaba como finalistas y un escalofrío recorre todo mi cuerpo. Pasamos a ser una página de Facebook a una weblog. Pasamos a ser un bosquejo a ser una comunidad con 30 familias involucradas. Muchos corazones unidos.

Ya somos ganadores. Y no es el pensamiento del derrotado. Es que para nosotros compartir la final con empresas ENORMES nos hace sentir así: ENORMES. Nos hace sentir ganadores y llenos de orgullo. Nos hace sentir que los malos ratos se fueron, que las críticas solo nos nutrieron y que los llantos solo serán de alegría.

Si alzamos o no el premio, no importa a este punto. Conseguir todo lo que hemos conseguido en tan poco tiempo es invaluable. Además, en lo personal, tener la amistad de las personas que lanzamos el proyecto no tiene precio. Es incalculable. Jamás se compararía.

Mi único mensaje es que nunca dejen de soñar. Si tienes algo en la mente que tú sientas que valga la pena, lucha. No importa que te tiren tomates apestosos o criticas ofensivas. Lucha por esa meta día y noche. El camino es pedregoso pero vale toda la pena del mundo recorrerlo. Como decía mi mamá: más vale la pena recorrerlo, que nunca hacerlo.

“Todos los triunfos nacen cuando nos atrevemos a comenzar”

Anónimo

You Might Also Like

0 comentarios

Instagram

¡Únete a la Ventanita de Luz!

* indicates required

Google+