Cuentos no tradicionales

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Cuando mis hermanos y yo éramos niños, había un cuento en particular que nos encantaba llamado “Los tres chanchitos y el lobo feroz” y te preguntarás: ¿Qué de especial tiene? Bueno lo primero es que lo contaba mi papá y segundo es que no era el cuento de siempre sino era la versión musical con ciertos cambios. Mi papá imitaba todos los sonidos de los instrumentos y aunque no hubiera casas de madera o paja, el cuento era increíble y no me aburría (incluso le he pedido a mi papá que me lo cuente de adulta)

Traigo al recuerdo estos momentos con mi papá porque ahora tú, noche a noche, pides que papá Caco te cuente “El gato con botas”. Tampoco es el cuento tradicional, sino es la versión donde aparecen transformers, ratas con sombrero, ogros, y hasta un “calato”. Tooooodas las noches le dices a papá que antes de dormir te cuente las aventuras del gato con botas.

Veo la admiración en tus ojos cuando papá te cuenta esa historia. No puedo sentirme más bendecida y a la vez expectante si también les contarás a tus hijos algún cuento no tradicional, de esos que tanto tú y yo amamos.

Creo firmemente que son aquellos cuentos que nuestros padres inventan los que más calan en nuestras mentes. Nos hacen vivir momentos insuperables. Son justamente esos momentos los que todo adulto debe atesorar.

Y para perdurar el cuento de mi papá, te lo escribo; claro que en palabras se pierde un poco porque el cuento de mi papá es musical.

Los tres chanchitos y el lobo feroz:

Había una vez tres chanchitos que formaron una banda llamada: Los tres chanchitos. El chanchito mayor tocaba la trompeta (sonido de trompeta), el hermano del medio tocaba las maracas (sonido de maracas) y el hermano menor tocaba el órgano (sonido de teclado). Rápidamente los chanchitos tuvieron éxito y los contrataron en una discoteca para que sean la orquesta principal. Esto despertó la envidia del lobo feroz quien tocaba el saxofón (sonido de saxofón). “No puede ser, yo también quiero estar en la banda” - decía el envidioso lobo.

Cierto día los chanchitos hicieron una audición para reclutar a nuevos miembros. Largas colas se formaron y dentro de la multitud se encontraba el lobo. Sin embargo rechazaron al lobo y este rápidamente juró venganza.

En una presentación el lobo se apareció para arruinarles el show a los chanchitos y soplo y soplo tan fuerte que se desmayó y murió. El diablo lo recibió pero el lobo le contó su triste historia de modo que satanás lo regresó a la tierra. Entonces el lobo retornó y otra vez sopló y sopló tan fuerte que se desmayó y murió. Nada ni nadie podía arruinar el super show de los chanchitos. El lobo subió al cielo y San Pedro sintió lastima pero le dijo que si era bueno y amable y les contaba sus verdaderos deseos a los chanchitos ellos quizás considerarían un lugar para él en la orquesta.

El lobo regresó y se disculpó con los chanchitos. Ellos, buenos del corazón, lo perdonaron y le dieron un lugar en la orquesta. Desde ahí no hubo mejor banda que los tres chanchitos y el lobo feroz.

Fin.

Besos,

Mamá Luz

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