Anécdotas de mamá: el cansancio

9:26

A tus 2 años, recién estoy viviendo lo que es estar cansada. Lo gracioso es que todos me decían que los primeros días serían muy caóticos y que no dormiría NADA. Pero eso no me ocurrió. Cuando recién naciste te despertabas una vez en la noche y el resto dormías muy bien porque te quedabas muy llenito.

Ahora ya no tomas tantas siestas como antes lo cual nos deja sin descanso, y estas ya no duran más de una hora. Antes eran tres horas en las que si yo quería descansaba contigo. Además tu energía es inagotable, mientras yo me estoy cayendo a pedacitos, tú estás tan lúcido, rebosante y esplendido.

A esto debo añadirle mis labores del trabajo, del blog y de la casa. Sé que es temporal y mientras recuerdo estas anécdotas de lo que hace el cansancio en mí, puedo seguir:

Anécdota 1
Me levantaba muy temprano con mucho sueño porque te habías acostado tarde. Me “arrastré” hasta donde estaba la ropa planchada para ese día y me puse el sastre. Papá también se levantó y se vistió. Me di cuenta que el pantalón me quedaba suelto, y pensé: hell, yeah, la dieta está funcionando. Papá regresó del baño y me dijo: Amor, me estoy poniendo gordito, este pantalón que me has comprado me queda apretado. Cuando gira para irse, me entra la carcajada. Había unos botones en forma de florcitas que delataban que papá y mamá se habían puesto los pantalones del otro. Enseguida nos cambiamos. ¿Te imaginas si hubiéramos ido así al trabajo? ¡¡¡Dios!!!!

Anécdota 2
Otra hermosa y cansada mañana, me dirigí al baño con unas ojerotas y sin lentes de contacto (soy un topo) y mientras me dormía paradita en el lavadero, abrí la pasta dental y la coloqué en el cepillo. Lo cogí y a la boquita. Pero que pasta más extraña, cada día las hacen más extrañas, me dije. El sabor era cada vez más insoportable y me despertó. Cuando me di cuenta, había estado cepillándome los dientes con mi crema para el rostro que viene en tubo (como una pasta dental). Y el premio a la más cansada es para… Luz Alvarado.

Y Anécdota 3
Llegué al trabajo en versión zombie; subí a mi oficina rápido pues un cliente llegaría a primera hora. Lo recibí y lo primero que me dijo fue: qué linda tu chompa, tiene un diseño único. Sentí que me había hecho el día. Sube una chica a preguntarme algo y al final me dijo: no te enojes, pero tú chompa está al revés. Me pinté de mil colores, ese era el “diseño único” que tenía mi chompa. Me fui al baño a cambiarme. También me di cuenta que no tenía una media pantalón. Genial.

No te preocupes hijo, como vamos, pronto tendré muchas anécdotas más para tu deleite jajaja.




Mamá Luz

*Imagen de internet

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