El estiloso mundo de una madre

9:57


¿Cuál?

El día sábado te llevé a una fiestita. Llegaste muy tranquilo y un poco tímido porque te habías quedado dormido en el carro. Pero poco a poco fuiste acoplándote y ahí es cuando comenzó la “fiesta”.

Ilusamente - lo digo con la verdad en mi corazón - pensé que esa fiesta sería también la excusa perfecta para conversar con mis amigas. Qué ilusa. No estaban quietos ni un segundo, corrían, saltaban, se bajaron parte de la decoración, entre ustedes medio que se peleaban, luego se abrazaban, querían dulces, tiraban cosas. En conclusión, conversamos poco y solo repetíamos sus nombres una y otra vez. Nos mirábamos y sonreíamos, apoyándonos con un silencioso: te entiendo.

Creo que todas lamentábamos no haber llevado a nuestros esposos porque todo el tiempo estuvimos paradas.

Algo que puedo rescatar es que los niños estaban lindos, adorables en sus ropitas y sonrisas tiernas, mientras que nosotras despeinadas, sudorosas, deseando un buzo y zapatillas, y con restos de comida y bebidas en nuestras cero glamorosas vestimentas.

Nunca nos pudimos sentar en la mesa, prácticamente todas las mamás acampamos en el patio de juegos. Y al fin de la fiesta, estabas peor de como comenzaste. Un loco. Era la azúcar.

Tirada en mi cama con dolor de cabeza (tomé un par de chilcanos jejeje, ¿Qué querían?) y tú adormecido por la leche caliente, comencé  reflexionar. Quizás ese día nos haya enseñado más de lo que creemos. Quizás no tendremos una vida estilosa y glamorosa. Pero si tenemos una vida de  felicidad, de complicidad, de unión. Ver a mi hijo jugar con los hijos de mis amigas, entre todo el caos, me lleno de felicidad. Estar todas juntas en un día importante. Mi celular no estará lleno de selfies pero si de caritas rendonditas llenas de chocolate. Con eso puedo decir: reto cumplido.



Besos,

Mamá Luz

You Might Also Like

2 comentarios

  1. Lo máximo Luz!!!! Es cierto todo lo que escribes! vaya si lo sabré yo! pero creo que como dices, al final del día, no importa si no estamos impecablemente vestidas o tenemos el cel lleno de selfies, o estar rendidas como si nos hubieran pasado una aplanadora por encima, pero esos ojitos brillosos y la cara llena de chocolate llenan nuestra vida y nuestro corazón, con algo que nada podría igualar, amor y felicidad! Muy lindo tu post!!! :) un beso!

    ResponderEliminar
  2. A veces se esmeran, ¿verdad? Es lindo verse divertirse y si pues, nos toca no ser tan glomorosas en esas etapas. Pero es lo máximo, sin duda alguna.

    ResponderEliminar

Instagram

¡Únete a la Ventanita de Luz!

* indicates required

Google+