Costumbres

11:26

Hola bolita de arroz chaufa de la Jama… bueno, estoy aquí tratando de escribir pero la verdad es que he tenido mucho trabajo y mis días se han vuelto agotadores. Me levantó temprano y me acuesto tarde pero así es esta etapa de la vida mientras sigas pequeñito. Algún día lo sabrás y espero estar contigo para apoyarte – claro si me dejas.

La otra vez pensaba mientras me duchaba – sí, mis mejores ideas salen cuando me ducho ajajajaja – que tengo ciertos hábitos y costumbres muy marcadas. Estas costumbres me definen de una manera graciosa – y digo graciosa porque tu papá las usa para burlarse de mí.

Me preguntó si las copiarás, si las adaptarás a ti o si también te burlarás de estos hábitos de tu madre loquilla. Aquí te enumero los más resaltantes:

1.- Me persigno antes de tomar una ducha: Suena gracioso, pero no puedo bañarme si no me persigno antes, según tu papá tengo el síndrome de jugador de fútbol, el cual tiene que persignarse antes de entrar a la cancha.  Mi mamá me persignaba desde muy chiquita antes de darme un baño y creo que me quede con esta costumbre. Yo también lo hago contigo, si tú quieres también puedes quedártela.

2.- En la casa no puedo usar ropa de oficina o “de calle”: Lo primero que hago al llegar a casa, es ponerme mi pijama o ropa de casa. No aguanto la ropa de la oficina y menos usar los zapatos de la calle en casa, para eso están las zapatillas o pantuflas. He acostumbrado a papá y a ti a este hábito jijiji.

3.- Tengo que limpiar el baño antes de usarlo: Ya sea para bañarme o lavarme las manos, no dejo de mirar si es que hay alguna manchita o está sucio. Si lo está, lo limpio porque no puedo usarlo. Es ahí cuando nace el problema de usar otros baños. Me cuesta mucho entrar a baños que no sea el mío o que se encuentren en mi lista imaginaria de autorizados.

4.- Mi abuelita tiene que persignarme siempre: Suena gracioso parte II, pero no puedo salir o irme a dormir si es que mi abuelita no me ha persignado. A veces me olvido si lo hizo o no, pero por las dudas vuelvo a que me persigne. Cuando me casé y me mudé, esa era mi máxima preocupación, ¿cómo haría para que mi abue me persigne todos los días? Fácil, papá me llevaba todas las noches y todas las mañanas a la casa de la abuelita para que me persigne. Hasta el sol de hoy.

5.- La cama siempre tendida: No hay día, enfermedad, tardanza, compromiso, etc. que me aleje de mi deber cívico - moral de tender mi cama y la tuya. La casa se puede caer en pedacitos pero que nadie toque mi cama si no es para la hora de dormir. Hay días que estamos tarde para ir al trabajo, y ya todo está listo menos la cama; papá me dice: ya la tiendes al regreso pero yo no puedo dejar nuestras camas revueltas. Es el trastorno de la cama tendida.

Éstos son solo cinco diamantes de tu mamá, sé que tengo más y a veces siento que tengo que ir a un especialista para que desestime la idea de papá de que realmente sufro de algún trastorno. Me he aceptado tal y como soy por casi 25 años y aunque alguna cosas son raras y tontas, la verdad es que con todo lo que soy y tengo te amo con desesperación.

Espero entiendas a la loquisha de tu madre.

Besos mordelones,

Mamá

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